Ellas

Unas cuantas mujeres-alma habitan mi vida y no sé cuál me gusta más. Las mujeres que me asombran cada día con su caminar incierto y certero a la vez, sin querer saber qué viene después, abiertas a la vida.

Ellas son todas las mujeres, ellas, las guerreras, las madres, hijas y compañeras que cada día me enseñan que lo que siempre nos han intentado reprimir, crece en nosotras como algo imparable, imposible de esconder por más tiempo.

Nos han dicho que delgadas estamos más guapas, que hay que trabajar y criar a la vez y hacer las dos cosas bien, que tenemos que gustar a los hombres, que hay que hacer deporte, ser sexys, leer mucho, ser buenas madres, esposas, empleadas y un sinfín de mentiras sin remedio de las que vosotras no os creéis ni una, simplemente os dedicáis a escuchar vuestro corazón y hacer lo que él os va marcando. Sois auténticas, por eso os amo y os amaré siempre. Sois el espejo en el que me miro cuando no me encuentro.

Si elijo a la cuentera, viajera, veo a la que con curiosidad de niña y alma de gran mujer construye su día a día con caricias, sueños, ojos que miran y planta cara a sus monstruos con valentía y a corazón abierto. Sueña lo que sueña, teme lo que teme y vive lo que toca porque no puede ser de otra manera…simplemente ES.

Si elijo a la bailarina, danzante que se reinventa cada día veo a la sabia que sabe mirar directamente al corazón, sin disfraces, te lo pone delante y tú te lo comes.

Si elijo a la artesana veo a la maestra de la sanación que vence obstáculos como el que pela patatas y, sin pestañear, te arropa y se arropa para, calentitas, mirar con extrañeza el mundo y seguir adelante.

Si elijo a la guerrera con arco y flechas, diosa Diana, veo a la superviviente valiente y entusiasta que se cae y se levanta una y otra vez sólo para decirse a sí misma que lo hace porque quiere, porque es su forma de estar en el mundo, ala! 

Si elijo a la que busca sus raíces bebiendo de la tierra veo a la enorme mujer que hoy está más viva que nunca porque su fortaleza no es de este mundo.

Si elijo a la que no cree en nada y lo sabe todo veo a las niñas que fuimos juntas, veo a la que me adivina con una mirada, a la que nos ama por encima de todo.

Si elijo a la mujer águila que surca los cielos y se apodera de los infiernos con la naturalidad de una diosa veo a la que no desiste, es como es, preciosa en todo su ser y no va a dejar que nadie la cambie. Poderosa chamana que seduce, reina y bebe de la vida como fuente inagotable de placer y saber sagrado. 

Y yo, que las quiero hasta morir me pregunto..¿y cómo el mundo podría vivir sin ellas? Son las que saben que no hemos venido a cambiar el mundo sino a aprender a amarlo y por eso, desde que se despiertan aman, sin más…y sin menos.

Cada una de ellas son un trocito de todas, las de todas partes…las que pasan de ser víctimas de un sistema porque ser víctima es un sentimiento que te atrapa y te empequeñece y que tú te puedes quitar y entonces empezar a construir desde donde tú quieres; las que pasan de la culpa porque es un invento de unos cuantos para someterlas; las hechiceras, sabias, brujas que vienen con todo el conocimiento de las que estuvieron antes que ellas y que les recuerdan lo que han venido a hacer aquí, para que no se olviden.

Sobre el Autor: pura vida

4 comentarios a “Ellas”

PuedesDeja una Respuesta o Rastrear esta publicación.

  1. Ani - 27 enero, 2017 en 9:06 pm Deja un comentario

    Y una lagrimita recorre mi mejilla… y no es de tristeza, es de emoción, emoción de saber que como ellas, todas estamos llenas de vida y llevamos un trocito de cada una dentro. De ti tb.✨✨

  2. Marian - 28 enero, 2017 en 2:48 pm Deja un comentario

    Y así nos encontramos…todas las gotas que reflejándonos unas en otras formamos el gran océano de la vida, «Mni wichoni» agua sagrada, agua de nuestras lágrimas, nuestra sangre menstrual, el sudor de nuestros cuerpos, los flujos vaginales , nuestros líquidos eternos que nos demuestean que la vida corre y mana por cada poro de nuestro ser y así todas juntas danzando en el universo buscamos nuestra mujer salvaje, en este inmenso mar infinito. Gracias por ser la gota donde me reflejo, hermana de la vida, gracias por aparecer en mi camino de estrellas y ser una de las que brillan cuando la luz se desvanece en el horizonte del ahora. Gracias eternas…

  3. Marian - 28 enero, 2017 en 2:49 pm Deja un comentario

    Y así nos encontramos…todas las gotas que reflejándonos unas en otras formamos el gran océano de la vida, «Mni wichoni» agua sagrada, agua de nuestras lágrimas, nuestra sangre menstrual, el sudor de nuestros cuerpos, los flujos vaginales , nuestros líquidos eternos que nos demuestran que la vida corre y mana por cada poro de nuestro ser y así todas juntas danzando en el universo buscamos nuestra mujer salvaje, en este inmenso mar infinito. Gracias por ser la gota donde me reflejo, hermana de la vida, gracias por aparecer en mi camino de estrellas y ser una de las que brillan cuando la luz se desvanece en el horizonte del ahora. Gracias eternas…

  4. Juana - 28 enero, 2017 en 8:30 pm Deja un comentario

    Qué bonito!!! mujeres, partes de ellas, de todas, mosaico de bellas compañeras <3 porque en todas encontramos un reflejo, de todas aprendemos y junto a todas sumamos

Deja un comentario

Tu dirección de email no será publicada.