El viento sabe

Hay un viento del sur que está soplando fuerte fuerte, que viene con un conocimiento hace años olvidado, que viene llamando a gritos a las mujeres de esta tierra para que recuerden lo que fuimos, poderosas madres de nuestros cachorros. Ese viento nos susurra los secretos antes de que ellos nos los tengan que decir a gritos. Si estamos ausentes, perdidas o invadidas por el miedo, ese viento viene suave y te mece, mece a tu niña para que la despiertes y traigas a la mujer. El viento sabe, los cachorros saben… saben cómo tiene que ser.

Y si el hombre se sabe también, entonces sucede que todo se da. Él cuida de ella, ella cuida de la cría y la sabia naturaleza sonríe porque no hay más verdad que esa.

Se acabó el tiempo en el que los demás nos decían cómo alimentar, cómo nutrir, cómo educar, cómo adiestrar a nuestros niños para adaptarse a un sistema que nos ahoga. Llega el tiempo de elegir, de explorar cómo podría ser de otra manera.

Tenemos la enorme y preciosa tarea de cuidar las alas de nuestros niños, para que queden intactas, tal como las trajeron y, aunque hoy en día todo nos empuja a que nos olvidemos de ellas y nos dejemos caer a la deriva, siempre hay una voz que nos susurra por las noches. Si te paras, sueltas y apagas todo lo que te mantiene desconectado la puedes oír… 

 

 

Sobre el Autor: pura vida

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